Hay lugares en el mundo vinícola que son de culto, y uno de ellos es la Borgoña. De culto y peregrinación obligatoria, son lugares a los que, como buen wine lover, hay que rendir pleitesía. Y hacerles los enoturísticos honores.

Hay que ir a la Borgoña, sin duda. Os explicamos porqué.

10 razones para visitar Borgoña

 

1-En la Borgoña siempre sabes qué viñedo estás pisando

Sí, sí. En la Borgoña en todo momento puedes saber qué viñedo estas pisando. Sus casi 30.000 hectáreas están perfectamente delimitadas y definidas por zonas, subzonas, pueblos, parcela o Cru y productores.

La clasificación, de lo más general a lo más concreto es así:

Con esta microsegmentación y especificación, cada botella contiene una información preciosa que te permiten disfrutar el vino de otra y emocionante manera.

2-Puedes ver la subasta de vino más antigua del mundo

Visitar Beaune es un must do para todo wine lover que se precie, especialmente por su Hospices de Beaune, un lugar mítico, que ve la subasta anual de los Hospices de Beaune, la más relevante y antigua del mundo del vino, que no es poca cosa. Tan sonada es que la dirige Christie’s. Os explicamos su origen y porqué es un hito vinícola.

En  1443, Nicolas Rolin, ministro de finanzas de los Duques de Borgoña y su esposa, Guigonne de Salins, crearon un hospital en Beaune para ancianos, enfermos y pobres. Este hospital, con una arquitectura espectacular, ha sobrevivido por sus propios medios desde su inauguración. Para esta supervivencia, la tradición pide desde antaño que todas las familias de la Borgoña realicen una donación: edificios, tierras y, por supuesto, viñedos. Así es como Hospices de Beaune se ha convertido en uno de los mayores propietarios vinícolas de Borgoña, donación tras donación.

En 1859 tuvo lugar la primera la subasta del Hospices de Beaune, con el bello fin de recaudar dinero para el hospital. Este evento se celebra cada tercer fin de semana del mes de noviembre y  dura 3 días, de sábado a lunes, convocando a personalidades y compradores del mundo entero. Los particulares no pueden pujar directamente en la subasta, solo está permitido a profesionales y négociants de Borgoña. Pocos días antes de la subasta estos négociants pueden catar los vinos que se subastarán, dando así una idea de lo que será la añada y creando precedente.

Todas las ganancias de las ventas van al hospital gestionado por los Hospices, para renovar el hospital y cuidar a personas mayores y enfermos.

 

hospices-de-beaune-borgoña

3-Podrás beber grandes vinos de la zona a buen precio

Aunque parezca demasiado bonito para ser realidad, podrás conseguir grandes vinos a muy buen precio, pero vinos que cuesta mucho pero que mucho encontrar aquí.

Podrás comprar Bourgogne genéricos de grandes Domaines, o sea, vinos que salen sin redoble de tambor (que no se elaboran con uvas de Grand o Premier Cru) sino de una AOC Regional pero de bodegas que producen vinos de los que quitan el hipo.

Estos grandes vinos son casi coto privado de expertos o entendidos pero con un poco de buena voluntad y trabajo por tu parte, wine lover, puedes conseguirlo. Y si eres socio de Wineissocial no tienes ese problema, hacemos regularmente ventas exclusivas de vinos descubrimiento de Borgoña que han seleccionado nuestros sumilleres. Buenísimo para ir entrando en calor, ¿no?

4-Disfrutar de la deliciosa gastronomía de la Borgoña

La Borgoña es un gustazo por su gastronomía local, llena de pequeños bistrots con maravillosas cartas de vinos. En todos los rincones puede haber algún hallazgo para los amantes del buen comer y beber. Los platos que no puedes perderte son:

  • El aperitivo borgoñón: compuesto de gougères y charcutería fina (jamón y rossete, salsichón) y acompañado habitualmente por un Kir, cóctel hecho con vino Aligoté de Borgoña y licor de crema de cassis.  Por supuesto puedes acompañar estas exquisiteces con un Chardonnay célebre de la región, pero la tradición es la tradición y nuestro deber es narrarla.
  • Cocina con vino tinto: Las especialidades de la región rinden un claro y merecido homenaje a los vinos de la zona maridando sus carnes con ellos. Prueba Coq au vin, Boeuf bourguignon, o los platos en meurette, o sea, con tocino cocinado con vino tinto.
  • Especialidades Borgoñonas: ¡Son realmente de infarto culinario! Jamón entreverado servido con jalea aromatizada al vino blanco, caracoles de Borgoña, o sea, fritos con mantequilla y ajo en meurette…y si el bolsillo te lo permite, trufa del pueblo medieval Noyers-sur-Serein, capital de la trufa y hermosura arquitectónica donde las haya.
  • Pescado del Saône: No te pierdas una pôchouse, reversión del Valle del Saône de la tradicional bullabesa pero con pescado de aguas dulces, como la tenca, penca, carpa, lucio y todo todito con vino blanco y picatostes frotados con ajo.
  • Dulces borgoñones: Y ya para derretirte de gusto, prueba los anises de Flavigny y el Pain d’Épice de Dijon, hecho con harina candeal y miel; o sus parejos, las Nonnettes, que son lo mismo pero rellenos de mermelada, por si era poco dulce…

gougeres borgoña gastronomía

5-La Borgoña esconde grandes tesoros en lugares recónditos

Porque las bodegas más famosas no parecen bodegas. Son pequeñas, están en casas típicas y nunca dirías que en sus sótanos se encuentran los grandes tesoros que se encuentran. Conseguir una cita en alguna de las más míticas bodegas es trabajo difícil si no eres profesional, pero se tiene que intentar. Cuestan de encontrar, ya que están en casas típicas y no son grandes edificaciones construidas especialmente para elaborar vino, pero no veas los vinos que elaboran.

Son bodegas como Dujac, Roulot, De Montille o Leflaive, que son la “crème de la crème” de la denominación, pero que pasan totalmente desapercibidas a los ojos de la mayoría.

6-Porque en la Borgoña la atención está en el viñedo

El vino está sujeto a modas y tendencias, como no. La actual es centrar el esfuerzo en la viña y no tanto en la bodega, ser menos intervencionista en la elaboración del vino.

Este tipo de viticultura ha sido siempre la predominante en la Borgoña, pasando de modas y tendencias. Los vignerons siempre tuvieron su atención más en el suelo y en las cepas que en la sala de elaboración. Lo habitual es trabajar en orgánico, en biodinámico y bajo preceptos racionales usando las técnicas que se han usado toda la vida con muy buenos resultados. En su caso no es recuperar la tradición sino seguir con la tradición, trabajar como lo hicieron sus abuelos y los abuelos de estos. La cercanía y contacto con la tierra es la seña de identidad de estos vinos y sus elaboradores.

En la Borgoña el terroir alcanza su máxima expresión dando vinos delicados y elegantes como los que más.

7-Hacer la ruta de los Grands Crus

Hacer la ruta de los Grands Crus a pie o en bici y sentir la historia de los viñedos debajo de los pies no tiene precio. Por supuesto se puede hacer en coche, caballo o jeep también pero recomendamos ostensible y reiteradamente hacerla en bici o a pie. Así podrás sentir el paisaje, embeberte de la belleza de los viñedos, deslizarte entre ellos.

Hay varios itinerarios propuestos para hacer Rutas de Vino en la Borgoña, todos divididos entre los principales viñedos:

  • La Ruta de los Grandes Vinos o de “Los Campos Elíseos”: Va de Dijon a Santenay, pasando por Nuits-Saint-Georges y Beaune. Poca broma con esta ruta, que pasa por 38 pueblos vitivinícolas y nos permite conocer algunos de los vinos más famosos de la Borgoña, como Chambertin y Romanée-Conti.
  • La Ruta Turística de los Grandes Vinos de Borgoña: Recorre los viñedos de Maranges, Couchois y de la Côte Chalonnaise.
  • La Ruta de los Vinos Mâconnais-Beaujolais: Serpenteando por la parte meridional del río descubrimos Roche de Solutré y otros paisajes rebonitos.
  • La Ruta Turística de los Vinos del Yonne: Hay varios circuitos para visitar Chablis, Auxerre, Vézelay, Tonnerre y Joigny.
  • La Ruta de los Viñedos de Pouilly-Sancerre: Para conocer la parte de Borgoña que está en el Valle del Loire.
borgoña-bicicleta-francia-blog

En bicicleta por los viñedos de la Borgoña

 

8-Porque es la zona vinícola más emocionante de Francia

Sí, sí, es sin duda la zona vinícola más emocionante de Francia, la que te conecta con el territorio porque en casi todo momento sabes la localización exacta del vino que te estás bebiendo.

Hay otras grandes zonas de vino en Francia pero de verdad es emoción lo que se siente yendo de pueblo en pueblo y entendiendo en plena vivencia geográfica cuál es la diferencia entre los Grand Cru (vinos que proceden de la zona media y alta de las laderas, donde los viñedos tienen mayor exposición al sol) y los Premier Cru, vinos procedentes también de las zonas más adecuadas de la ladera.

Nada como darse un paseo por los pueblos de la Côte d’Or, como Meursault, Volnay, Puligny-Montrachet o Chambolle-Musigny para emocionarse con el verdadero encanto de la Borgoña. Entre colinas y viñedos veremos los nombres que dan vida a las diferentes apelaciones y aparecen en las etiquetas del vino. Una vez familiarizados con estos términos cada sorbo de la copa vendrá con un plus de emoción. La de entender. La de conocer. La de saber. La de amar.

9-Podrás visitar bodegas de referencia

Porque aunque muchas bodegas no hagan visitas para no profesionales hay otros productores de referencia que sí lo hacen. Te chivamos algunos: Bouchard Ainé & Fils, Maison Champy, Maison Louis Jadot o Maison Olivier Leflaive…Son bodegas de mayor tamaño, que producen fantásticos vinos y donde no será complicado organizar una visita.

10-Bendito Pinot Noir y Chardonnay

Porque el Pinot Noir en la Borgoña es la perdición de todo wine lover que se precie.

Constituye un 70% de sus viñedos y producen algunos de los tintos mejor valorados del mundo. Dan vinos delicados y sutiles, fruto de un clima que la ampara de forma excepcional.

Porque el Chardonnay, reina blanca entre las reinas, encuentra en esta región su máxima expresión. Produce vinos elegantes, con gran potencial de envejecimiento y reconocidos por la gran mayoría de los expertos como los mejores vinos blancos del mundo.

Todos los vinos de Borgoña son monovarietales, 100% Pinot o 100% Chardonnay.

viñedos borgoña

¿No estás haciendo ya las maletas rumbo a la Borgoña? Ale, ¡a disfrutar se ha dicho! ¡Esperamos tus comentarios!

 

 

 

 

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *